19/9/11

Olvido

Estaba ahí quieta, en una esquina de la habitación preguntándose: si realmente había tenido sentido todo esto, ¿realmente había valido la pena todo el esfuerzo?
Ella había querido desaparecer de la faz de la tierra y ahora que por fin lo había logrado, ahora, sólo quería ser reconocida, que alguien la mirase, ¡por Dios que alguien dijese su nombre, rápido!
Desde el principio era lo que estaba buscando, pasar desapercibida, perderse entre el mar de gente que iba y venía.
Pero cuando lo logro se sintió tan vacía, tan sola.
¿Por qué demonios había buscado la soledad si le tenía tan terrible pavor?
Ya ni siquiera salía de la habitación, ya no quería salir ¿que caso tenía? De todos modos nadie la reconocería, hasta dudaba que su familia fuese capaz de hacerlo.
Que estúpida fue, ¿de verdad fue tan tonta cómo para creer que se acostumbraría a ser olvidada?
¡Por favor, que idiotez!
Aún siente el dolor de la primera vez que se olvidaron de su nombre, de su rostro, hasta de su presencia. Era doloroso que pasarán de sí, tal vez por eso decidió hacer lo mismo. ¡Menuda tontería!
Si el mundo se olvidaba de ella...¡ella se olvidaría de él!
Cómo si pudiera ganarle al mundo...ingenua.
Tenía la piel de los brazos hecha jirones, tan blanca como la porcelana a consecuencia de los días de encierro. ¡Oh! ¡realmente desearía tener a alguien a quien llamar!
Pero no lo tiene, porque corto todo lazo de tajo.
Nadie la conoce y ella no conoce a nadie. Ni siquiera a sí misma. Porque acalló la voz que retumbaba en sus oídos, porque prefirió guardarse todos y cada uno de sus pensamientos y sentimientos.
No tenía caso que los dijera si nadie la iba a escuchar, seguro que ni es capaz de recordar el sonido de su propia voz.
Desearía poder gritar, más sólo logra gimotear. Le duele. Pero se lo merecía ¿no?
Ella se merece todo lo que le esta sucediendo, ella lo causó todo.
Ve la sangre caer y piensa en lo doloroso que es todo, porque realmente no le duele, no siente nada. Sólo trata de imaginar como se siente. Porque esta acostumbrada al dolor, y es que es lo único que le recuerda que sigue con vida.
Esta demasiado acostumbrada, tanto que su cuerpo ya no es capaz de sentirlo con tanta facilidad como antes.
Se levanta, ligeramente mareada, aunque quizá este más mareada de lo normal, realmente no le importa. De todas formas los pocos pasos que separan su cama del lugar en el que se encontraba auto compadeciéndose no representan un reto para ella. Incluso tiene la intención de arrastrarse, es patética hasta para sí misma.
Se recuesta, esperando, anhelando que el mañana no llegue, no quiere despertar más, desea morir ahí mismo.
Si sólo supiera que ya esta muerta.
No necesitas dejar de respirar para morir, no es necesario que tus signos vitales sean nulos, ni que tu corazón deje de palpitar. Esta muerta de la peor manera posible.
Esta muerta en vida.
No tiene sueños, ni aspiraciones, no tiene propósito, ni razón de ser, no entiende el porqué de su existencia, no le interesa entenderlo, ni siquiera buscarse una razón para seguir adelante. Ni siquiera "vive por vivir", esta hastiada de eso, lo hizo tanto tiempo que terminó harta.
¿En qué momento se perdió a sí misma?
Contempla el techo, mientras las lágrimas caen una tras otra.
¿Por qué esta llorando?
No lo recuerda, no le interesa recordarlo. 
¿Se habrá dado cuenta ya de que esta al borde del precipicio?
Locura, cordura.
¿Qué significan esas palabras?
Y entonces lo que antes eran gemidos y sollozos ahogados, se convierten en risotadas.
¿De qué ríe?
Y entonces reína el silencio. Un silencio sepulcral. Un cristal se rompe y algo cae, cae rápidamente.
Pero a ella le parece una caída eterna, pero se siente tan libre, es como si...se hubiera librado de aquella prisión que la encerró durante tanto tiempo.
¿Cuál prisión?
Su cuerpo.
Y ellos no lo comprenden, ¿cómo podrían hacerlo si también están muertos?
Pero aún así es diferente ellos son muertos jugando a estar vivos.
¿Por qué hay una sonrisa en su rostro?
Es porque es libre, al fin es libre de su propio infierno. De aquello que en un principio se le impuso, pero fue ella quien en verdad quiso seguir creyéndolo, fue ella quien contribuyó a crearlo, quien lo hizo así de insoportable, quien fue juez y verdugo.
Sonríe, eres libre, tan libre.
El "yo no pedí nacer" solo es una excusa barata.
¿Sabes por qué naciste?
No, ni siquiera yo lo sé.
Pero seguro que hay una razón...siempre hay una.

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